Espido Freire. Cuando el príncipe azul apareció, era ya demasiado tarde. Le había esperado desde hacía muchos años, desde los lazos rosas de mis faldones y el vuelo de mis vestidos bordados, desde los juegos de saltar a la comba en los que los brincos determinaban el número de novios que tendríamos. Formulé deseos a la luna y tramé hechizos en la noche de San Juan, pero el amor no llegaba. Tardé mucho en descubrir que el amor nos estaba vedado a las niñas, que habíamos de crecer para experimentarlo. Y mientras tanto, perdí la ingenuidad, y me harté de esperar caballeros de plateadas armaduras. Cuando llegó la adolescencia era demasiado tarde.





















Al que yo siempre amé regresó pero ya era demasiado tarde. Yo estaba infelizmente casada y con dos hijos. Me cansé de esperarlo. Pasaban los años y yo lo seguía esperando. Hasta que cometí el peor error de mi vida. Me casé con otro. Y fue entonces cuando mis illusiones se desvanecieron.
comentario por julisa M — 1 Junio 2009 @ .
El primer amor me dejo huellas en el alma asi que me gustaria comparti mi historia con ustedes.
comentario por Primer Amor — 6 Septiembre 2009 @ .