Raskshara

Raskshara, el vampiro indio, merodea los barrios periféricos de la ciudad en busca de ganado, de quien se alimenta. Es un medio vampiro: tiene un lado bueno, el izquierdo; el costado derecho es invisible a la especie humana. Es en todo como un vampiro pero justo por la mitad: un ojo, un brazo, una pierna, un costado, media vida. Frecuenta los cementerios, interrumpe los sacrificios, molesta a los devotos, reanima a los cadáveres, atrapa y devora a los humanos. Su aspecto es variado: algunos tienen largos brazos, otros son obesos, delgados, enanos, jorobados, gigantes, gallardos. Hay una especie mohosa y sin esqueleto. Su respiración asemeja el ruido del viento y detectan a su víctima por medio del olor.
Vive en las tierras llanas, en los sitios húmedos, y le agrada luchar con los que se encuentra. Si Raskshara es vencido convierte al triunfador en un hombre práctico y juicioso, apto para los negocios y las finanzas; si vence, la víctima se convierte en poeta y el infortunado estará condenado irremediablemente a buscar toda su vida el lado oscuro de las cosas.
El evangelio en el nombre del hijo

Tampoco era fácil lograr comunión con la madera. Ninguno de nosotros podía olvidar que las manzanas del árbol del Edén habían poseído el conocimiento del bien y del mal; a veces parecía que el bien y el mal todavía estaban en la madera. Una pieza trabajada cinco días podía traicionar tu herramienta al menor error, y a menudo parecía que la tabla se rompía sola en dos partes. Llegué a creer que hasta una simple tabla puede actuar con conocimiento del bien y el mal (y mucho deseo de hacer lo último).Sin embargo, un hombre malo no puede pasar junto a un buen árbol sin que se le entristezcan las hojas.
























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