La canción de la sirena

La cabeza del perro

Sherlock Holmes

Estoy arrellanado en el sillón junto a la chimenea en que crepita el fuego. Tengo la copa de coñac en la mano derecha. Con la mano izquierda, caída descuidadamente, acaricio la cabeza de mi perro… hasta que descubro que no tengo perro.

Arthur Conan Doyle

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