Una brisa se cuela entre mis piernas,
una tibia brisa de verano
para sentir mi calor corporeizante.
Un demonio escapa dentre mis flancos.
Me repiten el futuro es de los niños,
y sostienen no vivir en el pasado
las personas como un viejo campanario.
Yo sólo sé que lo he deseado.
Despierta y hasta dormida,
sin censura, ancha espalda que sostiene mi niñez,
era mi padre o mi hermano?
Entre las piernas era un hombre.
Cálidos besos y
también caricias.
Inmundo se me parece
a veces no tanto.
Es un demonio bifronte, el que sale de mis piernas,
con dos pares de labios inferiores.
Yo beso al ensueño tres veces
y me voy.
