Había una vez una bella dama que, de tanto asomarse embelesada al espejo, quedó allí atrapada. Salvóse una niña. Llegó después otra dama que, de tanto inquirir sobre su belleza, cayó adentro, atrapada. Poblóse así el espejo de hermosas damas efímeras, preguntonas. Afuera, débiles niñas salvadas. Llegó después otra dama…
Juego de espejos
30 jul
This entry was written by Ea Pozoblock and published on 30, 2010 at .. It’s filed under El olvidado asombro and tagged Argentina.
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