La social, no la gubernativa. O tal vez también la gubernativa, pero sobre todo lo social. Ved el caso:
Marieta de Sade, hija del célebre marqués, era a los diecisiete años un modelo de depravación. Bajo un aspecto angelical ( tenía los ojos azules, el pelo rubio y vestía constantemente de muselina blanca ), ocultaba un alma corrompida y maloliente. La noche de bodas…
Lector, no queremos contar la historia.
