
El señor Camper contaba que cuando un misionero pintó en términos terribles las llamas del infierno a una comunidad de groenlandeses, hablándoles mucho del calor allí reinante, todos empezaron a desear ardientemente el infierno.

El señor Camper contaba que cuando un misionero pintó en términos terribles las llamas del infierno a una comunidad de groenlandeses, hablándoles mucho del calor allí reinante, todos empezaron a desear ardientemente el infierno.