Me sabe a)mar

El eterno enamorado

Patrick Demarchelier

Al pasar, ella me enlaza con su estela de eucalipto;
donde pasa nace un valle siempre bañado de sol.
Yo reposo y la contemplo afuerita de mi cuerpo
bajo un cielo de durazno y acariciado de amor.

Y cuando la tengo cerca no es su pelo lo que ven mis ojos,
sino espumas de olas de oro que caen al fondo de su mirar.
Y una vez que yo me hundo en lo profundo de esas aguas,
Ya no me importa ni me es posible dar marcha atrás.

Si me preguntan que por qué tan fácilmente me enamoro.
Que bastan unos ojos lindos para que pierda la razón.
Les diré que no lo sé pero que no puedo evitarlo:
Mi voluntad está a merced de lo que mande el corazón.

¿Será eso malo, me pregunto, o acaso sea peligroso
quedar tan enamorado y con tanta facilidad?
El corazón, yo lo entiendo, es para cada quien distinto
y no a todos les funciona con la misma intensidad.

Me da lo mismo si es mi muerte lo que venga o mi locura,
si evitar no puedo al verla someterme a la emoción.
Y entonces la quiero por encima y más allá de todo.
Pero qué le voy hacer… si tan fácilmente me enamoro.

JCPozo

This entry was written by JCPozo and published on 24, 2011 at .. It’s filed under Cuando el tecolote canta.... Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

2 pensamientos en “El eterno enamorado

  1. Muy buen poema. Felicidades.
    Salud
    Francesc Cornadó

  2. JCPozo en dijo:

    Gracias Francesc,

    Salud a tu gentileza!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 101 seguidores