David Moir
Se puede cortar los pedacitos y volver a pegarlos en otra parte. Se puede triturar pequeños trozos del tiempo y mañana volver a pegarlos. Se puede destrozar: mañana y pegarla en otra parte. Se puede cortar aquí y allá y no volver a pegar nada.
Se puede cortar las horas sin modificar nada. Se puede modificar las horas sin despeinar nada. Durante horas, se puede cortar, modificar, despeinar -las horas, los días, los años-sin molestar en absoluto.
El equipo de exploración había levantado su campamento la misma mañana. Ella había vuelto la mañana del mismo día. Era un equipo corriente, rápido y eficaz. El último en pasar delante de mí, da vuelta la cabeza y dice “Morrales vacíos…”, me indica sus compañeros y dice: “Nosotros volvimos con los morrales vacíos… Volveremos mañana…”.
Él dice “Yo parto y regreso mañana”. Se va. Vuelve la misma tarde. Dice que mañana es demasiado temprano. Mientras más se aleja hoy más se aleja mañana. Y lo que se aleja hoy, se aleja también mañana y que esto o eso y que mañana es para mañana y que hoy no vale la pena.
Un hombre cava, busca señales para mañana. Un hombre que cava hoy hace trazos para mañana. Un hombre que cava hoy no sabe que él busca hoy lo que hará mañana. Cava toda la noche. Al día siguiente alguien le dice: ¿Has encontrado algo? Él dice no, no he encontrado nada. Dice: mañana, es aún para mañana. Vuelve a cavar.
A un hombre que cava siempre en el mismo sitio, pronto no se le ve más que la cabeza, luego los cabellos y después se le olvida. En orden: se olvidan los cabellos, se olvida la cabeza, se olvida al buen hombre.
Un hombre que cava al lado de su hoyo, la víspera, es un hombre para seguirlo, igual cosa si él no hace más que hoyos pequeños. Más y más hoyitos. Igual si se le olvida de arriba a abajo o de aquí o de allá. O como eso. Pscchitt…
Todo hombre que cava irregularmente con bondad, es digno de interés.
Todo hombre que se para al lado de su hoyo, pala en mano, inmóvil, es digno de interés. Todo hombre digno de interés y provisto de una pala es arqueólogo o está plantado en el futuro.
Un arqueólogo del futuro se pasea siempre sin pala, se dice sin interés. Dice: yo soy sin interés. Cava hacia el futuro con el borde de las uñas. Se hace las uñas con los pequeños fragmentos del futuro.
A un hombre que se deja fotografiar con una pala se le llama arqueólogo. La foto no tiene fecha. El hombre dice que la foto está sin fecha. Suelta la pala para decir que la foto no está fechada. Él termina de cavar un hoyo que no aparece en la foto. Este hombre es digno de interés. Es un hombre digno de interés. Y como todo hombre digno de interés está provisto de una pala y se deja tomar una foto. Un arqueólogo se inquieta por el futuro, él aparece en las fotos. No hace historia. Cava hoyos fuera del campamento pero él está en la foto con la pala. Visible.
Perfectamente visible, claro y preciso. ¡Como todos los arqueólogos! ¡Vivan los arqueólogos y viva el futuro! ¡Y que todo hombre tenga su pala! ¡y su hoyo! ¡y que esté presente en la foto!
Fabuloso!!!!!