Me sabe a)mar

Los centauros, Hernán Baeza

Los centauros nacen de las águilas reales. Tensan sus arcos. Cazan jabalíes por las tardes y tocan sus trompetas al esconderse el sol. Bailan con antorchas encendidas y tambores rojos. Se embriagan cuando beben jugo de manzanas y de uvas guardadas. Son feroces en sus guerras, tienen tribus enemigas. Pintan soles en las rocas y celebran las fiestas de sus dioses. En la noche cantan a la tierra, a la luz fugitiva y a las montañas. Se enamoran, pero no tienen recuerdos.
Conocieron a unos seres que se les parecían y que se llamaban hombres. Eran muy débiles y lentos, sólo tenían dos patas, se engañaban entre ellos y adoraban a un dios que no existía, nadie lo podía ver. Estos hombres comenzaron a cazar a los centauros, les daban muerte o los encerraban en corrales y los hacían trabajar para ellos. Los centauros consultaron a sus brujos y a sus dioses, aprendieron a ser invisibles a los ojos de los hombres. Sólo los escuchan en sus carreras cuando salen a cazar el viento.

 

This entry was written by Ea Pozoblock and published on 5, 2011 at .. It’s filed under El olvidado asombro. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Un pensamiento en “Los centauros, Hernán Baeza

  1. BRavo, Hernán!!!!

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