Me sabe a)mar

El amor, el amor, Michel Houellebecq

Andreas H. Bitesnich

Andreas Bitesnich

En una sala porno, jubilados jadeantes

Contemplaban, escépticos,

Los brincos mal filmados de parejas lascivas;

Sin ningún argumento.

He aquí, yo me decía, el rostro del amor,

El auténtico rostro.

Seductores, algunos; esos siempre seducen,

Los otros sobrenadan.

El destino no existe ni la fidelidad,

Mera atracción de cuerpos.

Sin apego ninguno, sin ninguna piedad,

Juegan y se desgarran.

Seductores algunos, por ende, codiciados,

Llegarán al orgasmo.

Hartos ya, tantos otros, no tienen ni siquiera

Deseos que ocultar;

Sólo una soledad que acentúa el impúdico

Goce de las mujeres;

Tan sólo una certeza: “Eso no es para mí”,

Pequeño drama obscuro.

Morirán es seguro algo desencantados,

Sin ilusiones líricas;

Practicarán a fondo el arte de despreciarse,

De modo bien mecánico.

A quienes nunca fueron amados me dirijo,

A quienes no gustaron;

A los ausentes todos del sexo liberado,

Del placer ordinario;

No temáis nada, amigos, mínima es vuestra pérdida:

No existe, no, el amor.

Es sólo un juego cruel cuyas víctimas sois;

Juego de especialistas.


This entry was written by Ea Pozoblock and published on 9, 2011 at .. It’s filed under De los poetas serà el reino de los senos and tagged . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 98 seguidores