Me sabe a)mar

Reflexiones, James Hillman

Charlie Neibergall

Mi práctica me dice que ya no puedo distinguir claramente entre neurosis de uno mismo y neurosis del mundo, psicopatología de uno y psicopatología del mundo. Además, me dice que ubicar la neurosis y la psicopatología solamente en la realidad personal es una represión engañosa de lo que de hecho, realistamente, se está experimentando.

El psicoanálisis tiene que salir de la consulta y analizar todo tipo de cosas. Tienes que ver que los edificios son anoréxicos, tienes que ver que el lenguaje es esquizofrénico, que la “normalidad” es maniaca y que la medicina y los negocios son paranoicos.

La palabra “normal” viene del griego “norma”, que era la escuadra del carpintero, ese herramienta en ángulos rectos para establecer la rectitud (straightness)

Las aptitudes pueden mostrar la vocación, pero no son el único indicador. La ineptitud o las disfunciones, curiosamente, pueden revelar la vocación más aún que los talentos.

La depresión abre la puerta a un tipo de belleza

Goethe dijo que su amigo Eckermann había nacido para la amistad. Aristóteles hizo de la amistad una de las grandes virtudes. En el pasado la amistad era algo inmenso. Pero nos cuesta pensar en la amistad como una vocación, porque no es una profesión.

Si aún estás herido por algo que te ocurrió a los doce años, es el pensamiento lo que ahora te hiere.

En la cosmología que subyace a la psicología no hay razón para que nadie esté aquí o para hacer algo. Nos vemos impulsados por los resultados del Big Bang, hace billones de años, que eventualmente produjo la vida, que eventualmente produjo los seres humanos. Soy el resultado de un accidente y por lo tanto una víctima.

Es importante que te preguntes: ¿cómo soy útil a los demás? ¿qué quiere la gente de mí? Eso muy bien podría revelar para qué estás aquí.

El único modo en que nosotros los humanos podemos dejar de ser tan humano-céntricos es permanecer vinculado a algo distinto de los humanos.

Tan sólo detente por un minuto y te darás cuenta de que eres feliz sólo siendo. Creo que es la búsqueda lo que estropea la felicidad. Si abandonamos la búsqueda, está aquí mismo.

Duelo significa perder lo que fue. Queremos cambiar pero no queremos perder. Sin tiempo para el duelo, no tenemos tiempo para el alma.

Tratamos a la gente del mismo modo que tratamos a nuestros coches. Llevamos el pobre chico al médico y preguntamos: ¿qué anda mal con él, cuanto costará y cuando podemos pasar a recogerlo?

Tenemos que reconsiderar nuestra vida, prestando atención a algunos de los accidentes y curiosidades y rarezas y problemas y enfermedades, y comenzar a ver más en estas cosas. Eso plantea preguntas, de modo que cuando ocurren pequeños accidentes peculiares uno se pregunta si hay algo más operando en su vida.

En mi intimidad, temo al inconsciente cristiano porque, a diferencia del budismo o incluso el judaísmo, el cristianismo vive mitos deliberadamente, insistiendo en que no son mitos, y esto tiene terribles consecuencias paranoicas.

La conducta psicopatológica es una conducta fundamentalista: toma las fantasías literalmente y también confunde lo literal y lo concreto. Esto es exactamente lo que apoyan las iglesias fundamentalistas; si tu brazo te ofende, córtatelo. Su tu nariz te ofende, enderézala.

El mundo entero está enfermo… y no se puede arreglar teniendo un buen diálogo terapéutico o hallando significados más profundos. Ya no se trata del significado, se trata de sobrevivir.

Un terrorista es el producto de nuestra educación que dice que la fantasía no es real, que dice que la estética es sólo para los artistas, que dice que el alma es sólo para los sacerdotes, la imaginación es trivial o peligrosa y sólo para locos, y que la realidad a la que debemos adaptarnos es el mundo externo, un mundo que está muerto. Un terrorista es el resultado de todo este largo proceso de descartar la psique.

Hay un amor secreto escondido en cada problema.

Aunque sea difícil de creer, las hipocondrías nos cuidan, las depresiones nos hacen aminorar la marcha, las obsesiones son modos de limpiar la imagen, las sospechas paranoicas son modos de intentar ver a través -todos estos movimientos de lo patológico son modos en que somos amados, con ese peculiar modo en que opera la psique.

Para la conciencia mítica, las personas de la imaginación son reales.

Mediante las personificaciones mi sentido de persona deviene más vivo, pues llevo conmigo en todo momento la protección de mis daimones: las imágenes de los muertos que me importaban, de las figuras ancestrales mi bagaje, personajes históricos o culturales de renombre y gente de fábulas que proveen imágenes ejemplares – un caudal de guardianes. Guardan mi destino, lo guían, probablemente lo son. “Acaso -quién sabe-” escribe Jung, “estas imágenes eternas son lo que los hombres llaman destino”. Necesitamos esta ayuda, pues ¿quién puede llevar su destino solo?

El sanador es la enfermedad y la enfermedad es el sanador.

Cuando se nos dice qué es saludable se nos está diciendo qué está bien pensar y sentir. Cuando se nos dice qué es mentalmente enfermo se nos está diciendo qué ideas, conductas y fantasías están mal.

Los alquimistas hablaban de la paciencia como la primera cualidad del alma y consideraban el hacer-alma como el viaje más largo, una “via longissima”. El lenguaje es digestión, un amor vegetal, depresión en aguas quietas.

Cura los síntomas y pierde al Dios. Si Jacob no hubiera luchado con el Daimon seguramente no hubiera resultado herido, ni tampoco habría sido Jacob.

La economía es nuestra teología contemporánea, no importa cómo pasemos los Domingos.

Que un candidato al gobierno haga campaña en nombre de la eficiencia sugiere la infiltración de ideas fascistas. Mussolini logro que los trenes fueran puntuales – pero ¿a qué precio?

Hoy necesitamos héroes del descenso, no maestros de la negación; mentores de la madurez que pueden acoger la tristeza, que den amor al que envejece, que muestren alma sin ironía ni vergüenza.

En cualquier sistema, sea una corporación, una familia o los convenios internos de la psique humana, un “no” vigoroso puede servir al bien del todo y aumentar su poder aún más que un complaciente “sí”.

El ideal del crecimiento nos hace sentir estancados; la familia ideal nos hace sentir raros.

Picasso dijo, “No me desarrollo: soy”. Y lo sorprendente en terapia no es como adquirí esta modo de ser, sino qué quiere de mí mi ángel.

La mediocridad no es respuesta para la violencia. En efecto, probablemente provoca violencia. Al menos el mediocre y el violento aparecen juntos como en las antiguas películas de cowboys – la banda de rufianes marginales disparando en la calle mayor y la blanca iglesita con los maestrillas blancas retorciéndose las manos. Ante la fría violencia se necesita ritmo, humor, templanza; se necesita danza y retórica. No comprensión terapéutica.

Cuando la terapia decide curar la patología, en lugar de ver que la patología es parte de la raja o de la ventana rota por la cual algo está tratando de entrar, entonces me parece que está creando más patología y manteniendo a los Dioses cada vez más lejos. Y entonces éstos irrumpen en toda la jodida sociedad.El corazón en la bestia no es sólo tu corazón; es un sol microcósmico: un cosmos de todas las experiencias posibles que nadie puede poseer.

La transfiguración de la materia ocurre mediante la extrañeza.

El desierto no está en Egipto; está dondequiera que desertemos del corazón.

Al aceptar la idea de que soy el efecto de una combinación sutil entre fuerzas hereditarias y sociales, me reduzco a un resultado. Mientras más dé cuenta de mi vida por lo que ya ha ocurrido en mis cromosomas, por lo que mis padres hicieron o no hicieron, y por mis primeros años, que pasaron hace tanto, mi biografía deviene más y más la historia de una víctima.

El descuido de la belleza desatiende a la Diosa, que entonces tiene que entrar por la puerta trasera en las oficinas como acoso sexual, y en los laboratorios como experimentos de “investigación” con el sexo y el género, y en los cuartos de consulta como intentos de seducción.Mientras la civilización decrece en sus propios basureros, no importa si eres femenino o masculino o algún compuesto de ellos. Todos nos disolvemos juntos.Cuando tu hijo deviene la razón para tu vida, has abandonado la razón invisible por la que estás aquí.¿Adónde se vuelve el alma que no tiene un terapeuta que consultar? Lleva su problema a los árboles, a las bancos de los ríos, al compañero animal, o a un paseo sin meta por las calles de la ciudad, a una contemplación del cielo nocturno. Tan sólo mira por la ventana o hierve agua para una taza de té. Respiramos, expandimos y dejamos ir, y algo regresa desde cualquier sitio. El daimon en el corazón parece muy a gusto, prefiriendo la melancolía a la desesperación. Está en contacto.

Creo que somos desgraciados porque tenemos un solo dios, y es la economía.

Las circunstancias, incluidos mi cuerpo y mis padres, a quienes puedo maldecir, son la elección de mi propia alma, y no entiendo esto porque he olvidado.

La ineficiencia deviene un modo favorito de rebelión contra la tiranía de la eficiencia: ralentización del ritmo, trabajo sin reglas, absentismo, respuestas demoradas, documentos extraviados, llamadas telefónicas no contestadas.

Hoy necesitamos héroes del descenso, no maestros de la negación; mentores de la madurez que puedan acoger la tristeza, que den amor al que envejece, que muestren alma sin ironía ni vergüenza.

Debiera temerse a cualquiera que crece en un mundo que adora el éxito, pues esta es una era de psicopatía.

El alma podrá volverse nuevamente una realidad sólo cuando cada uno de nosotros tenga el coraje de tomarla como la primera realidad en nuestras propias vidas, de tomar partido por ella y no tan sólo de “creer” en ella.

Amar en seguridad es la parte más pequeña del amor.

¿Adónde se vuelve el alma que no tiene un terapeuta que consultar? Lleva su problema a los árboles, a los bancos de los ríos, al compañero animal, o a un paseo sin meta por las calles de la ciudad, a una contemplación del cielo nocturno. Tan sólo mira por la ventana o hierve agua para una taza de té. Respiramos, nos expandimos, nos dejamos ir, y algo regresa desde cualquier sitio. El daimon en el corazón parece muy a gusto, prefiriendo la melancolía a la desesperación: está en contacto.

This entry was written by Ea Pozoblock and published on 28, 2011 at .. It’s filed under Hay azules que se caen de morados and tagged . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 98 seguidores