Me sabe a)mar

Los adúlteros, José Revueltas

werner-branz

Werner Branz

 El castigo más prodigiosamente horrible que se había inventado nunca contra el amor: dos adúlteros eran condenados a odiarse. Sujetos espalda contra espalda por inflexibles ataduras… los amantes eran arrojados a un yermo, sin alimentos y sin agua. Al poco tiempo aquellos que se habían amado por toda la vida, enloquecidos por el hambtre, terminaban por destrozarse, por devorarse. Una especie de suicidio espiritual, de asesinato del alma.

This entry was written by Ea Pozoblock and published on 10, 2011 at .. It’s filed under Amar es una còlera secreta and tagged . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 98 seguidores