Me sabe a)mar

Elección del cielo o del infierno, William Morris

Heino Kalis

Heino Kalis

Oye: imagina que te ha llegado la hora de morir. Estás solo y muy débil, y agonizas mientras el viento agita el estrecho río que atraviesa tus amplias tierras. Hay un silencio y luego una voz te dice: Uno de estos paños es el cielo, el otro el infierno. Elige uno para siempre; yo no te diré cual; tu lo dirás, con tu propia fuerza. ¡Míralos bien! Y tú, mi señor, abres los ojos y al pie de tu lecho familiar ves un gran ángel de Dios, con nunca vistos colores en las alas y en los brazos abiertos y contra una luz que viene del fondo del cielo, mostrándolo bien y haciendo que sus órdenes sean como órdenes de Dios, y sosteniendo en las manos los lienzos. Uno de estos extraños lienzos es azul y alargado y el otro breve y rojo, y nadie puede decir cual es el mejor. Después de una despavorida media hora, exclamas: ¡Que Dios me ampare! ¡El color del cielo! ¡El azul! El ángel dice: El infierno. Tal vez entonces te revuelves en el lecho y gritas a cuantas personas te quisieron: ¡Ah Cristo, si yo hubiera sabido, sabido!

This entry was written by Ea Pozoblock and published on 26, 2011 at .. It’s filed under El escarnio, los clavos y el madero and tagged . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 100 seguidores