Como la del cuento, esta sirenita también está enamorada, también pasa horas sobre una roca, el viento ondeando sus cabellos largos, soñando con un amor imposible. Hay anhelos, pasiones, contra las que la naturaleza y el grupo se rebelan; deseos prohibidos. Se zambulle de nuevo, y nada junto a los suyos, sabiendo que nunca la entenderían, que si supieran la verdad la repudiarían y expulsarían del grupo. Sólo es feliz cuando puede escaparse e ir a su encuentro. Y entonces el tiempo parece detenerse, hablando, jugando, riendo, nadando juntas, disimulando un poco, deseando poder amarse sin secretos, las dos sirenitas.
Jordi Cebrián




















gracias a ustedes me inspire:
Viendo un segundo hacia el mar dio cuenta a que habia sido engañado por una de ellas..
una de esas deslumbrantes criaturas de mar..
lo habian inducido a la perdicion…inocentemente..
mojadas…iluminadas al atardecer por el sol y la luna saliente giraban a su alrededor..
..ella despego su viscoso cuerpo del coral..y de pronto se encontraba en frente..de el..
lo miro con sus ojos de colores..parecian inofensivos..traviesos..pícaros..
sin pensarlo ..se lanzo al mar a una nueva aventura..esperando que el tambien se lanzara…
juntos arrastraron su pasion hasta lo mas profundo..concientes de lo que hacian..concientes
de lo que perdian..indiferentes permanecian..
soñaban con permanecer con sus cuerpos intactos y adheridos..asi formando solo una especie..
comentario por kata.. — 8 Febrero 2009 @ .