Sirena, Patricia Esteban Erlés

de

La piscina venía con sirena. Nos dimos cuenta enseguida, en realidad nada más salimos al jardín, el día de la mudanza, dispuestos a limpiar el agua de musgos desvaídos y mariposas suicidas. Allí… Sigue leyendo

El pueblo del puerto, Édgar Omar Avilés

de

Luego del tsunami, en el pueblo del puerto hay sirenas peinándose en las bañeras, otras nadan en el fondo de los vasos de tequila, los conductores las ven reflejadas en los espejos retrovisores,… Sigue leyendo

Otra sirena, David Lagmanovich

de

Los hombres que miraban por las ventanas del café quedaron atónitos. Mujeres hermosas pasaban a cada instante —era esa hora del día— pero aquella joven quitaba el habla. Esbelta, elástica, no mostraba nada… Sigue leyendo

El pulpo que no murió, Sakutaro Hagiwara

de

Un pulpo que agonizaba de hambre fue encerrado en un acuario por muchísimo tiempo. Una pálida luz se filtraba a través del vidrio y se difundía tristemente en la densa sombra de la… Sigue leyendo

Lecciones de los maestros, George Steiner

de

Lo más raro de todo son los métodos pedagógicos de Sócrates, sobre los cuales nos informa Platón. Han sido objeto de asombro o de escarnio, de especulación filosófica y política desde Aristófanes. La… Sigue leyendo

Como Piedra, JCPozo

de

(Bolero) Aquí echado en un lecho de vidrio, Y sin alma en el cuerpo. Tu respuesta cayó como piedra en mi corazón. Y la muerte que uno cree tan lejos, se acerca al… Sigue leyendo

Gallardo Pérez, referí, Osvaldo Soriano

de

Cuando yo jugaba al fútbol, hace más de treinta años, en la Patagonia, el referí era el verdadero protagonista del partido. Si el equipo local ganaba, le regalaban una damajuana de vino de… Sigue leyendo

Carta del verdugo a su sobrino, Francisco de Quevedo

de

Pablo: Las grandes ocupaciones de esta pla­za en que me tiene ocupado su majestad no me han dado lugar a hacer esto, que si algo tiene de malo el servir al rey, es… Sigue leyendo

Infancia, Jacques Prévert

de

-¿Llorabas? –le preguntaba yo. -No. Era tonto llorar. Su risa loca la dominaba otra vez, sacaba a nuestro gato, Sigurd, de la cesta, lo tomaba entre sus brazos y lo mecía como a… Sigue leyendo

La autoridad, Eduardo Galeano

de

Tom Krok En épocas remotas, las mujeres se sentaban en la proa de la canoa y los hombres en la popa. Eran las mujeres quienes cazaban y pescaban. Ellas salían de las aldeas… Sigue leyendo

El museo, Gunter Grass

de

En nuestro museo – al que visitamos los domingos -, abrieron una nueva sala. Nuestros niños abortados, pálidos, serios embriones, están ahí sentados en pulidos jarrones de vidrio donde se preocupan por el… Sigue leyendo

La historia de Nadie, Charles Dickens

de

Vivía en la orilla de un enorme río, ancho y profundo, que se deslizaba silencioso y constante hasta un vasto océano desconoci­do. Fluía así, desde el Génesis. Su curso se alteró algunas veces,… Sigue leyendo