Lo sé, pero no debería, Marina Colasanti

de

Sé que la gente se acostumbra. Pero no debería. La gente se acostumbra a vivir en un apartamento interior y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor. Y… Sigue leyendo

El roble inútil, Tchoang-Tze

de

El maestro carpintero Cheu, en su viaje en el país de Tsí pasó junto al roble que daba sombra al cerro del Genio del lugar, en Koiu-yuan. Era tan grande que en el… Sigue leyendo

Caperucita Roja políticamente correcta, James Finn Garner

de

Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con… Sigue leyendo

Riki-Baka, Lafcadio Hearn

de

Se llamaba Riki, que significa “fuerza-”, pero la gente lo llamaba Riki el Simple, o Riki el Tonto —“Riki-Baka”— porque su vida transcurría en una infancia perpetua. Por esa misma razón lo trataban… Sigue leyendo

Franz Stassen

de

El regreso, Emilio Díaz Valcárcel

de

Se detuvo frente al balconcito sin saber qué hacer. Miró por un instante el viejo sillón de mimbre, la escalera de tablas carcomidas, las puertas cerradas y pegadas a la faz de la… Sigue leyendo

Carta de una rosa a una mariposa, JCPozo

de

Amada Mariposa, Entre tantos aromas, solitaria estoy. ¿Cómo poder hacer resaltar mi color y mi perfume, entre miles que se ven igual que yo, para que en mí te fijes y bajes a… Sigue leyendo

Si muriera esta noche, Idea Vilariño

de

Si muriera esta noche si pudiera morir si me muriera si este coito feroz interminable peleado y sin clemencia abrazo sin piedad beso sin tregua alcanzara su colmo y se aflojara si ahora… Sigue leyendo

Una cacería, Liborio Justo

de

Mi padre fue uno de los primeros pobladores del Gutiérrez. Vino de Europa con mi madre y nosotros del allá por 1908 y nos instalamos en un lote cerca de la boca, sobre… Sigue leyendo

Silencio, Edgar Allan Poe

de

Escúchame -dijo el Demonio, apoyando la mano en mi cabeza-. La región de que hablo es una lúgubre región en Libia, a orillas del río Zaire. Y allá no hay ni calma ni… Sigue leyendo

Fin y principio, Wislawa Szymborska

de

Después de cada guerra alguien tiene que limpiar. No se van a ordenar solas las cosas, digo yo. Alguien debe echar los escombros a la cuneta para que puedan pasar los carros llenos… Sigue leyendo

Elicia Edijanto

de

Blog

La respuesta, Fredric Brown

de

Dwar Ev soldó solemnemente la última conexión. Con oro. Los objetivos de una docena de cámaras de televisión lo estaban observando, y el sub-éter se encargó de llevar por todo el Universo una… Sigue leyendo

El guaje, Ramón J. Sender

de

En un viaje a Asturias hemos hecho acopio de anécdotas y de sucedidos. Se podrían llenar con ellos varios tomos. Cerca de Villafría -en las afueras de Oviedo- fueron fusilados en varios grupos… Sigue leyendo

Nietzsche, Jorge Luis Borges

de

Siempre la gloria es una simplificación y a veces una perversión de la realidad; no hay hombre célebre a quien no lo calumnie un poco su gloria. Para América y para España, Arturo… Sigue leyendo

No fue un hombre, Carmen Callejo

de

  A mí no me violó un hombre. A mí me violó una familia, un padre violando cada noche a una madre en el cuarto de al lado de una criatura que aprendía… Sigue leyendo

El divino arte de la castración, Sarainés Kasdan

de

La castración es un bálsamo bendito, capaz de hacer maravillas. La emasculaciòn doblega el espíritu del enemigo y evita su reproducción, castiga y reforma a los delincuentes sexuales, evita la masturbación, alivia la… Sigue leyendo

Odiseo y las sirenas, Bertolt Brecht

de

Como es sabido, cuando el astuto Odiseo avistó la isla de las sirenas, aquellas cantantes devoradoras de hombres, se hizo atar al mástil de su navío y a sus remeros les tapó los… Sigue leyendo