El país sin punta, Gianni Rodari

de

Juanito Pierdedía era un gran viajero. Viaja que te viaja, llegó una vez a un pueblo en que las esquinas de las casas eran redondas y los techos no terminaban en punta, sino… Sigue leyendo

Agujeros, Isabel Bono

de

A veces, si no hace viento, baja a leer el periódico al chiringuito de la playa. Shorts, gafas de sol para recogerse el pelo y unas chanclas, se ata una pulsera de cuero… Sigue leyendo

Los jueves, Monica Lavin

de

No debí hacerlo. No pude evitarlo, me bastaba verlos entrar con ese paso excitado y cauteloso: ella con el cuerpo garboso y las piernas largas y bien formadas, él, esbelto, con la mirada… Sigue leyendo

Amanecer, Roberto Bolaño

de

Créeme, estoy en el centro de mi habitación esperando que llueva. Estoy solo. No me importa terminar o no mi poema. Espero la lluvia, tomando café y mirando por la ventana un bello… Sigue leyendo

Dios y sus escribas, Jacques Ferron

de

Dios era muy inteligente; en todo caso, su amor propio se lo había demostrado. Creó al mundo y no se contentó con eso; contrató a unos escribas para describir su proeza. Los tomó… Sigue leyendo

Sobrevivir a tanto golpe, Margarita Schultz

de

Sobrevivir a tanto golpe como si todo naciera para morir y se impusiera el negro sabor de la muerte como única verdad inobjetable inocentes ilusiones de vida se yerguen fútiles y transitorias qué… Sigue leyendo

El tiempo, Juan José Millás

de

Entró en el dormitorio y vió a su mujer doblando el año 1997. «¿Qué haces?», preguntó. «Lo he rescatado de la basura», respondió ella, «por si nos hiciera falta más adelante». Dicho esto,… Sigue leyendo

Julian Jordanov

de

Blog

Confesiones de un ratón mosquetero, Doreen Tracey

de

Cuando tenía doce años entré a formar parte del primer grupo de Ratones Mosqueteros. Walt Disney me dijo: «Doreen, pertenecer a los Ratones Mosqueteros será probablemente lo más importante que hagas en tu… Sigue leyendo

Guerra, Voltaire

de

Un genealogista prueba que un Príncipe desciende en línea directa de un Conde cuyos padres habían hecho un pacto de familia, hace 300 o 400 años, con una casa cuyo recuerdo ni tan… Sigue leyendo

Ante la ley, Franz Kafka

de

Hay un guardián ante la Ley. A ese guardián llega un hombre de la campaña que pide ser admitido a la Ley. El guardián le responde que ese día no puede permitirle la… Sigue leyendo

La actriz, Guillermo Bustamante Zamudio

de

Caperucita estaba aburrida: cada vez que un lector toma el libro y lee, termina primero baboseada y después tragada por el lobo, saliendo finalmente a través de una chapucera autopsia de cazador. Para… Sigue leyendo

La elección tardía, Eduardo Liendo

de

A los veinte años decidió rebelarse contra la fatalidad del azar. Comprendió que la casualidad era una maldición, la negación de toda verdadera libertad. Había meditado intensamente en una terrible reflexión de Séneca:… Sigue leyendo

Sí, señor, Emilia Pardo Bazán

de

Lo que voy a contar no lo he inventado. Si lo hubiese inventado alguien, si no fuese la exacta verdad, digo que bien inventado estaría; pero también me corresponde declarar que lo he… Sigue leyendo

Hace mucho que hemos olvidado el escuchar, Nelly Sachs

de

Si El -en otro tiempo- nos hubiera plantado, plantado como hierba de dunas, en el mar eterno, creceríamos en pasturas tupidas, como la lechuga crece en el huerto. Aunque tengamos asuntos que nos… Sigue leyendo

Si tuviera una vagina, Luis Fernández

de

Si yo tuviera una vagina.Y, digamos, esta noche tuviera una cita con “el hombre de mi vida” (forma muy común de etiquetar al sujeto del encuentro cuando se tiene vagina), tendría por ley… Sigue leyendo

Poema para tiranos, Lenore Kandel

de

los seres que sienten son incontables —prometo iluminarlos a todos Primer voto del budismo parece que debo amarte incluso a ti más fácil amar las cosas bonitas los niños las campanillas más fácil… Sigue leyendo

Los diablos no duermen, JCPozo

de

Los diablos no duermen, sus deseos de maldad los mantiene despiertos. El insomnio de la venganza contra su propia naturaleza se les agolpa en la cabeza, el martilleo incrementa la sed de rencor.… Sigue leyendo