Tocan a la Puerta, JCPozo

Jan Saudek

Jan Saudek

Amigos inmigrantes (todos de alguna manera lo somos, mística u orgánica) ¿Quien no ha sentido en alma propia las palabras del poeta Antonio Machado de que tenemos a los amigos en la soledad y cuando están con nosotros, ah que lejos están? ¡Caramba!, que difícil, sino que imposible, es hacer renacer esa solidaridad de roca que en la juventud reinaba entre nosotros, “los amigos”.
¿Y del amor? … bueno, esa ya es otra historia.

Tocan a la Puerta

Se quedó sin él, que prometió volver
pues con lo que ganaba no podían comer.
Fue un mensaje claro, en esa mañana,
llegaría su amado de su larga jornada.

Él pensaba hallarlo todo como lo dejó,
pero el tiempo y el espacio no perdonan.
Y es que no, no, no, ya no iba ser igual,
porque el tiempo y el espacio no perdonan.
No, no perdonan.

Tocan a la puerta y las cortinas se mueven solas.
Trepa a su garganta la esperanza de que sea él.
Toda emocionada abre la puerta y al que mira es otro,
no le dan deseos de abrazarlo ni besarlo bien.

Ya no supo ni siquiera cual había sido su nombre.
Lo dejó pasar como si fuera el que ve el medidor.
Él entró por sus cosas que tampoco le pertenecían,
Regresó sin ella para el norte de donde se salió.

Promesas, sólo promesas…que el tiempo borró.

JCPozo