El Profesor, JCPozo

Francisco de Goya y Lucientes

Francisco de Goya y Lucientes

Quien es radicalmente maestro no toma ninguna cosa en serio más que en relación a sus discípulos, ni siquiera a sí mismo. (Friedrich Nietzsche)

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¡Silencio!” (Se abrió la clase)
“Pongan sus libros en la mochila.
Tan sólo quiero que me presten un minuto de su atención.
No quiero que me lean, ni que resuman ni que analicen,
hagan de cuenta que hoy no ha venido su profesor”.

Ya no les dijo nada, tiró en el cesto el papel de avisos
y sentadito desde su sitio sólo observó.
Todos quedaron quietos, nomás se oía el correr del tiempo,
mientras el mundo se hacía chiquito alrededor.

Se miraban los unos a los otros, pues nadie se animaba a romper con la tradición.
De pronto el flojo, el que nunca hacía nada, a la más aplicada fue y se le declaró:
“Dame un beso, un abrazo, un paseo por la laguna;
una gira por el espacio, para salirme de esta amargura”.

Sol de mañana que pasa por la ventana
y te invita que vayas en busca de un amor.

Los vieron alejarse, desde el asiento de sus pupitres,
los dos salían agarraditos de la mano llenos de emoción.
El sol los acariciaba y un cielo azul les alfombraba
la veredita por donde se irían con su canción.

Antes de que pudieran asimilar lo que les pasaba
toda la clase sintió en el pecho que se acababa la ilusión.
De pronto, se para el profe:
“Saquen sus lápices y cuadernos
y apunten todo lo que les ponga en el pizarrón”.
Llovieron quejas y gritos de protesta, pero él se mantuvo muy firme en su decisión:
“Les di un momento para que aprovecharan,
no corrieron el riesgo, que les sirva de lección”.

Mientras otros, se abrazaban y paseaban por la laguna
Y viajaban por el espacio y salían de la amargura.

Sol de mañana, se mete por la ventana y te invita a que salgas en busca del amor.

JCPozo