Suerte de Pedro

 Dina Goldstein

Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.

Antoine De Saint-Exupéry

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Suerte de Pedro

Pedro se salió veloz de casa,
Su mujer lo venía persiguiendo;
ya le había echado por la ventana su ropa y recuerdos,
mientras le gritaba un sin fin de palabras que no puedo decir.
Y es que Pedro no le había cumplido.
Le había prometido hacer fortuna, ponerle recámara en el cielo
y bajarle la luna; pero una mañana le entró el gusanito y le dio por cantar.

Y se volvió un irresponsable y mantenido;
un inútil bohemio incomprendido,
que ni idea tenía lo que pasaría cuando se acabara el amor.
Y esa tarde los augurios predecían,
que algo malo le pasaría a María: se quedó sin trabajo,
llegó y entró al cuarto y al verlo cantando explotó… se acabó.

Desde entonces Pedro es un viajero.
Lo cobija el sol y las estrellas,
se sale a bañar en aguaceros y se seca en la arena.
Le canta a la luna, le canta a la tierra y le canta al amor.
Pedro bien cumplió con su promesa,
ésa que hizo de amasar fortuna:
Ya tiene recámara en el cielo y lo alumbra la luna.
Y en sus jardines de mar y palmeras se pone a cantar.

Y cantando que te canta fue rodeado,
de mil vagos de amor necesitados;
dondequiera que él iba, ahí lo seguían para escuchar su canción.
Y entre toda la gente que lo seguía,
ahí mismo se hallaba María,
que ni idea tenía que era a Pedro a quien seguía y que
ahora la llenaba de amor. .. de nuevo.

JCPozo