El Español

helen-levittHelen Levitt

Cuando llegamos a ciertas escuelas estadounidenses, los que establecen las normas no nos piden que  olvidemos todo lo que aprendimos de matemáticas, geografía, ciencias o historia; sin embargo, tratándose del lenguaje, nos exigen ( prohibiendo hablar español en clase) que olvidemos nuestra lengua natal, pues esta constituye, según ellos, un obstáculo para el aprendizaje de la única lengua que importa: el Inglés. Nos piden, así, renunciar a nuestra identidad como si ésta fuera algo de lo que pudiéramos prescindir. Con medidas como ésa, sólo se condena, a los estudiantes, a un estancamiento del desarrollo intelectual y a ellos, a perpetuar su miopía cultural.

El Español

Yo no sé a quien se le ha ocurrido, quitarle el espacio al español,
Ahora con que medios yo les digo, y en otro lenguaje quien soy yo.
Déjeme decirle lo que siento; déjeme expresarle mi opinión
Le aseguro que aprendo rapidito, si puedo entenderle a la lección.

Óigame y aconséjeme, cómo le haga mi mente,
para comprenderle a usted… me duele no poder.
Óigame y aconséjeme, cómo le haga mi mente,
para comprenderle a usted… me duele no poder.

Llego y me dedico a mi trabajo, con respeto y dedicación
Si siento algo y quiero expresarlo, enmudezco mirando al reloj.
Quiero debatir y hacer poesía. Quiero dejar clara mi opinión,
pero si sólo lo hago a su manera, pierdo la esperanza de ser yo.

Óigame y aconséjeme, cómo le haga mi mente
para comprenderle a usted… me duele no poder.
Óigame y aconséjeme, cómo le haga mi mente,
para comprenderle a usted… Me duele no poder.

Me duele no poderme expresar.

JCPozo