Los Elegidos

Erwin Blumenfeld

Erwin Blumenfeld

El poeta esta alegre porque su perro ha vuelto.


Cuando tuvo que elegir,
él siempre prefirió su instancia,
antes que cuidar de mí.
El filo de la distancia
cortó la flor de mi infancia
del tallo hasta la raíz.

Cuando le tocó el turno
a ella de elegir,
con quien la hizo sentir muy bella
eligió un fugaz desliz.
Y al olvidarse de mí,
enmudecí de la pena.

Y de tanto no ser elegido,
como el gran Pablo poeta,
me quedó el corazón amarillo,
rodeado de oscuras setas
que brotaron de las grietas
abiertas por sus olvidos.

¡Ay, corazón herido!
Busca aliviar su pena.

Un resentimiento
duerme bajo el velo fino
del amor que queda en los recuerdos,
de los días cuando fui elegido
y se despierta con los grillos,
que acompañan mi silencio.

Cuando el sol dispuso
que tuviera que elegir,
con todas las fuerzas del mundo,
a los míos yo elegí.
Hoy, muero antes que partir
y dejar mi amor sin rumbo.

Ahora ha vuelto el rojo intenso
a cubrir la piel del amarillo
cuya historia es un secreto
que no tiene nombre ni apellido.
Yo me quedo con los míos
que elegí para quererlos.

¡Ay corazón herido!
Guarda tus desconsuelos.

JCPozo