Somos lo que recordamos

iNeedChemicalX



A EPA,  mi padre.

De ti soy,
Mi mirada al ras del suelo,
fija y embelezada en el baile sereno
de un trompo con punta de metal,
mientras con la cuerda en las manos,
negabas, como siempre,
un exabrupto estomacal.

Dos viajes… no más.

Tres  expresiones de amor:
¡Callitos!, ¡Niiiñooo! ¡Canalla, canallesco!

Cuatro monedas desfilando en el buró,
alistándose para el almuerzo.

Cinco botes en hilera,
coronando un paredón,
esperando que una bala
los hiriera.

Seis puntas de una mágica
estrella hecha de palillos,
ávida por mutarse
al mero contacto
de una gota trémula
y de gran brillo;

siete segundos tardaba en desprenderse
del índice del mago,
ante mi mirar pasmado,
consumándose el milagro
sobre una mesa del Donney,
olor inconfundible a burbujas de refresco,
aire acondicionado y café.

Ocho cuentos en la tienda de la esquina,
Archie, Lulú, Lorenzo y Pepita,
en muestrarios giratorios,
esperando a la familia.

Nueve últimas palabras
de “Digan lo que digan” en la voz de Rafael.

Luego y ante el acecho de un largo después…

en cuenta regresiva
y antes de llegar a diez,
sin oír la voz de mando,
tu Caballo Prieto Azabache,
se fue.

JCPozo