La Banda

Jarmo Glader

Cuando la música y la noche se desatan juntas, arropan con su romance a dos miradas que se cruzan. Entonces, el impulso es demoledor: los dos corazones imantados de polos opuestos se colapsan, con tal fuerza, que en la confusión del choque se quedan, sin saber a ciencia cierta, en que cuerpo se quedaron palpitando.

“Lucha” sentadita sólo escucha en la fiesta;

Pedro, no le baja al monitor;

Toño que se entiende con la güera

y el cantante del barrio soy yo.

En un día de fiesta llegó el dueño a cobrarnos,

lo que le debíamos de alquiler

y lo recibimos sin dinero:

“somos músicos como usted ve”.

Y una morena a mi lado le clava los ojos.

Y las pasiones salvajes se van desatando.

Lo embiste

y lo saca a bailar.

Se acabó

su soledad.

El casero y la morena ya se casaron,

ahora es él quien tiene que pagar;

es el que se encarga de encontrarnos trabajo,

a mí sólo me toca cantar.

Siempre hay muchas morenas que clavan sus ojos;

y las pasiones se mezclan volviéndonos locos;

y canto yo,

para ella;

y sigo yo,

por ella.


JCPozo