Mision cumplida

Rene Maltete

Retornó adonde su padre lo llamara.

– Tardaste un poco – dijo el hombre de barba canosa y de un millón de años -.¿Cómo te fue en la chamba?

– Bien, bien… nada novedoso – respondió mientras restañaba aquellos estigmas sobre las palmas de sus manos eternas.

Eduardo Osorio