La academia feliz, Sarainés Kasdan

Cayetano Arquer Buigas

Timoteo aprendió del Maese Teodoro que una pequeña lobotomía practicada a tiempo provoca en el discípulo el olvido total de los hábitos aprendidos de sus antiguos preceptores y los predispone a adquirir nuevos conocimientos, sin la fatiga de tener que desaprender lo mal aprendido.

De su academia no salieron grandes músicos pero si hombres felices y liberados.