La vida de los seres amados es eterna

Mariah Jelena Kordzadze

La vida de los seres amados es tan infinita como el amor que les profesamos.
En su solo recuerdo, el corazón se agranda, los ojos brillan como estelas marinas en un desierto negro y el alma se llena de amantes generosos que buscan solamente colmarla de amor: filigranas que penetran hasta lo más secreto del ser, con tal intensidad, que aun el hielo de la más profunda pena se derrite para formar un río pleno de vida: tempestuoso y decidido; rebelde y a la vez sereno; seguro de sus aguas y consciente de los misterios de la selva por donde fluye. Ese río va feliz.
¡Siempre tendrá agua!
Siempre amará a la naturaleza y la naturaleza siempre lo amará a él.
¡Siempre!
Porque la vida de los seres amados, es eterna.

JCPozo