Secreto, Sarainés Kasdan

Robert Mapplethorpe

... la servidumbre es una porquería, yo no se de qué barrio los sacaste porque todos hacen aquí su santa voluntad, como si yo no existiera, y además tus hijos están insoportables, como tú nunca los regañas, yo soy el de las friegas, porque para ti es muy cómodo, al cabo que aquí tienes a tu mensa que te hace todo y saca la cara por ti, pero ya no chiquito, eso se va acabar porque ya me harté, y no pongas esa risita de idiota que te conozco, un día de estos yo me voy a ir y vamos a ver si como roncas duermes, no, qué te va a doler a ti, si no te importa lo que me pase, seguramente ya tienes a una lagartona que te cumple tus caprichitos pero ándate con cuidado porque si te sorprendo en alguna movida entonces sí te acordarás de mí, no, pero ya me lo decía mi mamá…

… y fue entonces cuando el Príncipe abandonó a la señora durmiente  y fue en busca del paje real, a quien había amado siempre en secreto.