Hábitos, Sarainés Kasdan

Como todos los días, consulto el libro de las Mutaciones. Tomo tres monedas chinas y las arrojo sobre la mesa seis veces. De la operación obtengo cinco líneas fuertes y una débil; pertenecen al hexagrama T’ung Jen, compuesto por el Cielo arriba y la llama abajo. El dictamen del oráculo me advierte que es propicio atravesar las grandes aguas; los signos entreverados, sobre todo la primera línea, luminosa y significativa, me muestra que en la comunidad con los hombres encontraré amor y no habrá peligro. Agradezco a los dioses el consejo; dejo el libro en la cabecera, me visto, tomo la capa, cierro la puerta del castillo y salgo a la noche sin miedo a sorberle la sangre al mundo.