Juego de espejos, Bernardo Ruiz

Ernest Hass

Al atardecer

en esta costa cantan las sirenas.

Hermosas y disolutas

estas mujeres,

desplobarán las ciudades:

ninguna de ellas

acunará a nuestros hijos:

admíralas

arden fragantes, luminosas y sumisas

en el celo de la noche

se incendian entre ellas

Nos despiden.