Los huérfanos rusos, Sarainés Kasdan

Arnold Bocklin

En la segunda guerra mundial, en un pueblo ruso, una bomba cayó en un hospicio, matando a cientos de niños. El espacio se pobló de espíritus que jamás fueron despedidos de acuerdo a la costumbre.

Los muertos no tenían a dónde ir. Huérfanos, añoraban la tierra que les dio vida. Amaban todavía sus ríos y montañas, y por nostalgia o incertidumbre se quedaron a vivir entre las ruinas.

Años después el gobierno utilizó este lugar para construir un reactor nuclear, conocido como Chernobil.