Su Primera Vez, JCPozo

Pavel Kiselev

Se enamoró y ya nunca fue la misma.
Llegó el amor y la sorprendió dormida.
Abandonó las muñecas, las amigas,
la lección y la comida
todo el día pensando en él.
¡Vaya noches de fiebre!

Se enamoró y sintió que ya era una mujer;
se levantó, buscando fallas en su piel.
Se interesó en verse muy bonita, pintando su sonrisa
hasta entonces natural.
Y se volvió de cristal.

Fue la primera vez que su alma pudo destilar
la sangre que nos recorre al amar a alguien.
En su cama soñaba mil maneras de actuar,
mientras su alma dejaba la puerta abierta
al fuego y al mar,
a la tierra y al cielo;
al temblor y a la paz,
al amor y al miedo.

Se enamoró y será siempre culpable;
si, ahora, no ama intensamente a alguien.
Su corazón se abrió como las rosas,
le dio a una mariposa entero su esplendor…
sin saber la razón.

Fue la primera vez que su alma pudo destilar
la sangre que nos recorre al amar a alguien.
En su cama soñaba mil maneras de actuar
mientras su alma dejaba la puerta abierta
al fuego y al mar,
la tierra y el cielo;
al dolor y a la paz,
al amor y al miedo.