¿Qué canción cantaban las sirenas ?, Robert Graves

Henrietta Rae

¿Qué canción cantaban las sirenas?, preguntaba Sir Thomas Browne.

Las sirenas ( «Embrolladoras» ) eran una Tríada – tal vez originalmente un grupo de nueve, pues, según Pausanias, en una ocasión compitieron desafortunadamente con las Nueve Musas – y vivían en una isla del mar Jónico. Según Platón, eran hijas de Forco y según otros de Calíope o de algua otra de las musas…

Se les llama con diversos nombres: «Persuasiva», «Rostro brillante» y «Encantadora»; o «Rostro de virgen», «Voz chillona» y «La blanqueada». Sus alas eran quizás alas de lechuza, pues Hesiquio menciona una variedad de lechuza llamada «La Sirena», y porque las lechuzas, según Homero, vivían en la isla de Calipso, la Ogigia rodeada de alisos, juntamente con los cuervos marinos oraculares.

Todo esto significa que eran un colegio de nueve sacerdotisas de la Luna orgiásticas que actuaban en el santuario de una isla oracular. Su canción, de nueve estrofas, puede ser reconstruida siguiendo el modelo de canciones análogas de la antigua literatura irlandesa: por ejemplo, «The Sea God’s Andress to Bran» en The Voyage of Bran, Son of Febal, y «Mider’s Call to Befind» en The Wooing of Etain.

Ambos poemas son versiones ligeramente cristianizadas de un tema antiguo, el viaje del héroe del aliso y el cuervo Bran ( Cronos ) a su isla Elíseo. En el primer poema el que habla debió ser originalmente la Reina de la Isla, no el dios del Mar; en el segundo Befind y Mider han trocado claramente sus papeles, pues la invitación original era de la princesa al héroe, y no viceversa. La leyenda homérica del danaeno Odiseo y las sirenas indica que Odiseo era un título de Cronos y se refería a su rostro artificialmente pintado de carmesí con el tinte del aliso sagrado.

El origen de la leyenda de que Odiseo se tapó los oídos con cera para no oir los requerimientos de las sirenas es probablemente que a fines del siglo XIII a.c. un rey sagrado de Itaca, representante de Cronos, se negó a morir al final de su reinado. Eso explicaría por qué mató a todos los que pretendían la mano de su esposa Penélope después de disfrazarse de mendigo durante la habitual abdicación temporal.

Bienvenida de las Sirenas a Cronos
Cronos Odiseo, dirige tu nave
hacia la isla de plata desde la que cantamos:
aquí pasarás tu vida.
A través de un espeso bosque de alisos
vemos claramente, pero no nos ven,
ocultas en una bruma dorada.
Nuestro cabello tiene el matiz de la gavilla cebada,
nuestros ojos el matiz de los huevos de mirlo,
nuestras mejillas son como asfódelos.
Aquí florece aún la manzana silvestre,
los reyezuelos juegan en las ramas de la plata
y te hacen buenas profecías.
Aquí no se halla nada malo ni desagradable.
Cronos Odiseo, dirige tu nave
a través de estos plácidos estrechos.
Por turno con cada una de nosotras,
que te esperamos, en el verde césped
acostado, tu placer hallarás.
Ni pesar ni tristeza, ni enfermedad ni muerte
nuestra larga tranquilidad perturban
ni tampoco la traición y codicia.
Comparadas con esto, ¿qué son las llanuras
de la Elide, donde como rey gobernabas?
Ciertamente un desierto.
Corona rutilante espera tu cabeza,
para tí se prepara un banquete de héroes:
carne de cerdo, leche y también aguamiel.