Filtro amoroso, Sarainés Kasdan

Jan Hronsky

En las vísperas de sus encuentros amorosos, Cenicienta envenenaba a su madrastra con una copa de jerez nocturna para anquilosarle el carácter y amargarle la existencia. Al día siguiente, con sus bártulos de limpieza y los vestidos deshilachados, representaba con excelencia la obra Martirio y Redención. No la culpemos por eso. Así consiguió marido

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