Milagros médicos, Sarainés Kasdan


Dieter Appelt

Joseph Morris, criminal de oficio, visitó al terapeuta para que le ayudara con algunos sentimientos de culpa. Sus muertes lo aconjogaban.

La ciencia médica es hoy una maravilla y con un par de sesiones y una caja de pildoritas reinició alegre su carrera, ya sin las cargas penosas del arrepentimiento