Los amores en la vida, JCPozo

1Alessandro Allori

Pasa mucho tiempo y se mantiene abierto el surco que dejó el pasado:
un desamor
un campo helado,
donde una flor,
no crece más.

Una grieta seca queda donde pudo haber resplandecido un lago,
donde la vida,
no halla salida,
ni en la mentira,
ni en la ilusión.

Tantos los amores que se encienden, que se apagan y se disuelven, me pregunto si esto debe ser así:
Que el encantamiento dure poco, se resista y disimule con el tiempo su fastidio.
Y que el alma busque separarse como único camino
para aliviar, el tremendo frío cuando en el nido no pega más el sol.

Tantos son los sueños que no fueron y los que nunca más volvieron que quizá esto sea así:
Que en el enfriamiento de los cuerpos, la ilusión busque montarse al halcón de la distancia.
Que le pida al cielo que esa ave empiece a desplegar sus alas
y se alejen pronto de ahí, de la que fue su última amada.

Que el amor nos intoxique pronto y haya que ir en busca de otros vientos:
Aires más puros
y más seguros
para empezar
un nuevo amor.

Que los cuerpos se rechacen al saber sus más audaces e íntimos secretos,
muy espantados
con el reflejo
de su increíble
afinidad.

Quizás a los amantes con conciencia que aman con la inteligencia, el amor sí sea así: No hay una razón que lo comprenda y no se pierda con la luz que alumbra todos los caminos.
Que eso del amor profundo no sea para gente de este mundo;
Que sea imposible, mantenerlo puro; yo estoy seguro que no es así.

Yo prefiero no pensarlo, ni entenderlo ni buscarlo, porque siempre solo viene a ti.
No es que los amores se hayan ido o que sean nuestros delirios que los hayan alejado.
Los amores de mi vida, ni se fueron ni tampoco regresaron; nacimos juntos y aquí… siempre han estado… siempre han estado juntito de mí.