La Sirena, José Emilio Pacheco

1Daria Endresen


En el domingo de la plaza la feria
y la barraca y el acuario con tristes
algas de plástico fraudulentos corales

Cabeza al aire la humillada sirena
acaso hermana del que cuenta su historia

Pero el relato se equivoca:

De cuando acá
las sirenas son monstruos
o están así por castigo divino

Mas bien sucede lo contrario:

Las sirenas son libres
son instrumentos de poesía

Lo único malo es que no existen

Lo realmente funesto es que sean imposibles.