Discurso de Josè Revueltas a los perros en el Parque Hundido, Enrique González Rojo Arthur

OCIO-BN-José-RevueltasCompañeros canes: Aprovecho esta concentración para tomar por asalto la palabra y decirles mi desdén, mi resistencia, mi furia por la vida de perros a que se les ha sometido y que ustedes aceptan sumisamente con una larga, peluda y roñosa cobardía entre las patas (animación en el parque).

Camaradas perros callejeros:

¿Van a continuar luchando unos con otros?

¿Van a rodear el hueso el pobre hueso conquistado, con la cerca de púas del gruñido?

¿Y lanzarse a dentelladas contra el que también vive las manos del hambre cerrándose en su cuello?

Ah mis pinches mis bonitos perros: ¿qué pasó con la táctica? ¿dónde sus olfateos de dialéctica?

Cada uno de ustedes ha acabado por ser el ámbito en que sólo las pulgas están organizadas autogestivamente.

Algunos (ya los conozco) pretenden luchar para que el número de Sociedades Protectoras de Animales aumente al mismo ritmo del crecimiento demográfico de los perros. Canallas. Otros por el mejor trabajo de los veterinarios. Sinvergüenzas. Unos más porque las vacunas antirrábicas se repartan a pasto. Farsantes (murmullos de aprobación).

Camaradas perros:

Ustedes lo saben mejor que yo.

Lo espío ya en sus ojos: hay que hacer a un lado la perrera egoísta o el árbol por la individuación humedecido.

Desenterrar el hueso colectivo del atreverse.

Darle existencia histórica a las fauces y soltar las tarascadas en el número preciso requerido para el triunfo.

Yo lo he soñado así.

En mi puño mi fuero interno mis lágrimas clandestinas

yo he pensado que llegará un día camaradas en que por fin no sea el perro hombre del perro (ladridos entusiastas). (aullidos exaltados).

José guardó silencio.

Bajó del montículo que le servía de estrado.

Y una insinuante perra que atravesó la calle le dio en la madre al mitin a la pálida flor de la justicia a la solemnidad del crepúsculo y a la conciencia de clase que fugaz se había encendido en esta efímera concentración de perros callejeros.