Almas gemelas, JCPozo

Friedrich-Nietzsche1Un pajarito volando,

frágil llegó a mi ventana.

Su mancha roja en el pecho,

temblaba como una rama.

Me acerqué para ayudarlo

creyendo verle una herida.

Me recibió con un canto

de sublime melodía.

Vine a verte porque puedo

ver el sol en las ventanas.

Te vi de lo alto del cielo,

llorabas de madrugada.

No es mi sangre aquí en el pecho,

aunque penas hay en mi alma;

vengo a cantarte a tu lecho,

para que encuentres la calma.

Somos dos almas gemelas

que se aman a distancia.

Tu llanto es mi tristeza

Y he venido a aliviarla.-

Le pregunté si sentía,

el vacío que me acosaba;

que mi corazón no reía,

ni mis ojos brillaban.

¿Ves este pecho tan rojo

que pensaste tengo herido?

Enrojeció en el instante,

que tú te quedaste vacío.

La sangre que te llenaba,

ese corazón de niño,

cuando perdiste las ganas,

se vació en el pecho mío.

Somos dos almas gemelas.

Tu herida es mi hemorragia.

Y vengo a darte las bellas,

notas que alegren tu alma.-

Me cantaba todo el tiempo

y poco a poco sentí,

que me corría por el cuerpo,

la sangre que un día perdí.

Y se esfumó de su pecho

El tan desgarrado carmín.

Ahora, ahí lleva un lucero

El mismo que brilla dentro de mí.