Háblame del futuro, JCPozo

lourdes-almeidaMi amada me pide que me adelante al instante; que rompa los esquemas del presente y dibuje otros en el aire; que vuele donde sólo la luz se atreve, allá, donde la flor es fruto y la montaña nieve.

Ella quiere que le baje la luna de abril cuando estamos en diciembre. Quiere recámara en el cielo mientras duerme en lecho caliente. Yo quiero, lo deseo ardientemente. Y me bato a muerte con el no puedo.

Hoy se presenta y me canta al oído: “escríbeme sobre nuestro futuro; sobre la posibilidad de amarte con el alma abierta y el cuerpo desnudo”. Me besa su aliento y yo tiemblo inseguro y a la vez me alegro: su alma mantiene prendido el fuego de la esperanza; anhelo que pide que nuestro amor nos mantenga juntos hasta el día en que el sol ya no caliente para ninguno.

Yo lucho con mil demonios. Seres atemporales e incorpóreos engendrados por dictámenes sociales que taladran mis ilusiones. Cuando dudo se me abalanzan. Entonces lucho y lucho hasta que el recuerdo de un beso por momentos los acalla y cuando la veo, por completo se espantan.

¿Qué le aseguro a mi sirena si ni siquiera se distinguir el mar del cielo o el sol de la tierra? ¿Cómo jurarle un mañana si lo que siento por dentro enturbia la claridad de cualquier pensamiento de afuera?

Vaya, ni siquiera estoy seguro que mañana sea lo que soy ahora. De lo único que estoy seguro, Dios, te lo juro, es que no puedo vivir sin ella.