Una muerte clara, Natalia Litvinova

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Nunca vi una muerte tan transparente como la que amanecía

junto a mi ventana entre las ramas de los abedules.

Nunca vi una muerte tan desamparada, robándole cobijo

a los niños gitanos ante la caída del cuchillo de nieve.

Nunca vi una muerte que sin pronunciar nombre alguno

abrazaba cualquier cuerpo con suavidad minuciosa.

Nunca más volví a ver una muerte tan clara

como aquel septiembre del año invisible cuando la patria

se extinguía como un animal preciado.

Y sólo yo lo supe.