El Diablo en el Arca, Amir al-Sha’bi y Ayyûb Ibn al-Qaryat

arca-de-noeCuando llegó la inundación y el horno se puso a punto (véase Corán, XI, 42), Noé, después de haber recibido la orden del Altísimo de tomar consigo dos unidades de cada pareja, eligió el número designado para cada animal hasta que no quedaba más que el asno y la borrica. Ésta subió al Arca. Entonces el Diablo se aferró a la cola del asno, que no pudo así entrar. Noé fue incapaz de hacer avanzar al animal y, exasperado, exclamó:

¡Ea, sube ya, Satanás!

El asno subió, seguido por el Demonio, pues éste no podía entrar en el Arca sino por orden de Noé. Había sujetado la cola del asno para que Noé le dijera: “¡Ea, sube ya, Satanás!”.

Cuando estuvo en el interior, Noé lo vio y exclamó:

¡Desgraciado de ti, Maldito! ¿Quién te ha hecho entrar en el Arca?

Has sido tú quien me ha ordenado entrar, respondió el Demonio. Nada tienes que reprocharme sobre esto, pues estoy entre aquellos a quienes se ha concedido una prórroga.

Los genios y los satanes que se encontraban entre el cielo y la tierra fueron aniquilados durante cuarenta días, hasta que terminó el diluvio.