Fe de amor, que sólo duerme el niño, JCPozo

Nikolai Kalmakoff . Bacanal

Cayó muy adentro el llanto y por un buen tiempo no salió el sol.

Y el canto que me salía,

Hablaba de un mal amor.

Dormía en cama de vidrio y transpiraba clavos y dagas

Sentí que de enamorarme

Jamás volverían mis ganas.

Una espina me clavaron cerca de donde nace la calma.

que suerte que le fallaron

dejaron entera a mi alma.

La punta no hubo cortado las ramas fuertes de mis arterias.

Mi vida de sangre no hizo

mar, como para perderla.

Y así como cuando el frío se duerme dentro de nuestros huesos

y uno se pone tieso,

rezando por seguir vivo,

De pronto brota el cariño del niño que nos habita adentro

y con sentimiento puro

derrite del cuerpo el hielo.

Así regresé a quien era cuando lo hallé en el fondo de mi alma.

Mi llanto se ha vuelto lluvia

Y mi desierto una granja.

Hoy vuelven a dar las rosas, las nubes corren y el viento calma.

Y claro, de enamorarme

me han renacido las ganas.