Verbo, Nuno Júdice

Léonard SarluisPongo palabras encima de la mesa, y dejo

que se sirvan de ellas, que las partan en rebanadas, sílaba

a sílaba, para llevarlas a la boca –donde las palabras se

dan vuelta para juntarse, para caer en la mesa.

Así, conversamos unos con los otros. Cambiamos

palabras; y robamos otras palabras, cuando no

las tenemos; y damos palabras, cuando sabemos que están

de más. En todas las pláticas sobran las palabras.

Pero hay las palabras que quedan sobre la mesa, cuando

nos vamos en buena hora. Quedan frías, con la noche;

si una ventana se abre, el viento las sopla hacia el suelo.

Al día siguiente, la sirvienta habrá de barrerlas para la basura:

Por eso, cuando me voy en buena hora, verifico si quedaron

palabras sobre la mesa; y las meto en el bolsillo, sin que

nadie lo repare. Después, las guardo en la gaveta del poema.

Algún día, estas palabras han de servir para una cosa