El libro para envejecer, Yves Bonnefoy

Avadhut HembadeEstrellas trashumantes; y el pastor que se inclina

Sobre la dicha de la tierra; y tanta paz

Como ese grito irregular de insecto

Que un dios pobre modela. De tu libro

Subió el silencio hasta tu corazón.

Corre un viento sin ruido en los ruidos del mundo.

Lejos sonríe el tiempo, por dejar de existir.

Sencillos en el huerto son los frutos maduros.

Envejecerás

Y, al perder tu color en los árboles,

Al formar una sombra más lenta sobre el muro,

Al ser amenazada la tierra, al fin, de alma,

Retomarás el libro donde lo abandonaste,

Y dirás: Eran ésas las últimas palabras oscuras.