La historia de las polillas, tradición sufí

foto-1Una noche, varias polillas ardientes de deseo se reunieron para comprobar si todas compartían la misma obsesión.

“¿Cómo podemos saberlo?”, se preguntaron, y convencidas de que la verdad poseían a una de sus congéneres enviaron en busca de información que pudiera saciar su curiosidad.

De un extremo a otro recorrió esta polilla los velos de la noche hasta que logró divisar la llama de una vela en la torre de un castillo.

Al regresar junto a sus compañeras relató ante ellas su asombro, pero una de las polillas, que era sabia, dijo que la mensajera nada había comprendido sobre el candil, y envió a otra a investigar.

Con la punta de sus alas logró la segunda polilla tocar la llama, pero a las demás confesó que el calor la había ahuyentado y la verdad aún ignoraba.

Una tercera emprendió entonces el vuelo, tan intoxicada de amor que se arrojó al fuego y allí pereció, consumida. La sabia, al ver que la llama envolvió como un guante el fulgurante cuerpo de su compañera, dijo a las demás:

“Esa polilla sabe ahora lo que jamás podrá decir ni idioma alguno conseguir revelar.”