G de Ganas, Carla Slek

tumblr_nc7yih8Ier1rywysso1_500Salgo a despedirte,

me demoro unos minutos mirando

la calle, los árboles, la quietud de un domingo a la mañana.

Los vecinos duermen.

Antes de entrar me detengo, como si hubiesen anunciado un terremoto,

en el marco de la puerta.

Puedo observar los objetos ocupando la planta baja.

No retienen nada, ni una vibración

de las vocales de tu nombre armándose en mi boca,

la ropa desparramada,

tu cuerpo desnudo, de espaldas,

bajo la luz de la habitación.

La perversidad de desear tan intensamente ese otro lado

y cuánto me provoca tu sexo, cuando te volteás.

Nada, no retienen nada,

ni siquiera mis ganas obscenas

de querer llegarte.

Cómo disponés de mi cuerpo, morosamente, lleno de ternura,

haciendo coincidir todas mis debilidades en tus movimientos.

Nada del centro que ocupamos. De lo que va quedando fuera de foco.

Del sonido de tu voz que, por un instante,

se desplaza más arriba

llevándose todo como una corriente:

una música imposible

que no puedo dejar de escuchar

como la forma de todas las cosas.