¿Nausea o acaso es la muerte que llega?, Henri Michaux

AUCKLAND, NEW ZEALAND - MAY 04:  A lady practices yoga on the summit of Mt Eden as the sun struggles to shine through a blanket of fog over Auckland City on May 4, 2016 in Auckland, New Zealand. The morning fog disrupted flights and ferry services in the city.  (Photo by Phil Walter/Getty Images)

Ríndete, corazón mío.

Hemos luchado bastante,

Que mi vida se detenga,

No hemos sido cobardes,

Hicimos lo que pudimos.

¡Oh, alma mía!

Te vas o te quedas,

Tienes que decidirte,

No palpes así mis órganos,

A veces con atención, otras con extravío,

Te vas o te quedas, Tienes que decidirte.

Yo ya no puedo más.

Señores de la Muerte

No los maldije ni los aplaudí.

Tengan piedad de mí, viajero de tantos viajes sin maleta,

Sin dueño tampoco, sin riqueza, y la gloria que se fue a otra parte.

Ustedes son ciertamente poderosos y divertidos por encima de todo

Tengan piedad de este hombre enloquecido que antes de

cruzar la barrera ya les grita su nombre, Atrápenlo al vuelo,

Y después que se amolde a sus temperamentos y costumbres,

si es posible,

Y si les place ayudarlo, ayúdenlo, se los ruego.