Carta de una rosa a una mariposa, JCPozo

wojtek-siudmak-idylleAmada Mariposa,

Entre tantos aromas, solitaria estoy.

¿Cómo poder hacer resaltar mi color y mi perfume, entre miles que se ven igual que yo, para que en mí te fijes y bajes a besar el néctar de mis pistilos que , erguidos te ofrecen todo mi amor?

Mira que llevo mi destino enraizado en el suelo y solo en mis sueños logro volar. Te lanzo mis perfumes, te enciendo mis colores, me divido en el viento, pero no me es posible, vuelas muy alto; no te puedo alcanzar.

Imagina mi frustración.

Veo con angustia, que reprimo para no perder la gracia, cómo los mensajes que te mando en achicorias se deshacen en el viento antes de llegar a ti. Y yo, sin poder acercarme para decirte que te quiero, me consumo en fiebre bajo la noche gris; mi esperanza se hace vieja y se marchita mi ilusión.

Yo sé que desde las alturas nos ves a todas iguales, pues solo bajas, fecundas y te vas; no reparas en ilusiones perdidas o en las penas que tu indiferencia nos cause. Y aunque para nosotras puedas ser mariposa, un hada blanca o hasta un verde dragón, para mí no; desde la primera vez que te vi, supe quien eras; te di de comer de mí. Te vi romper tu prisión de seda y como alzabas vuelo por todo el jardín.

Daría mi aroma porque me oyeras.

¡Detén tu vuelo, pasajera, te lo ruego, bájate de ahí! ¡Hagamos parir a la tierra seres de colores , aromas y terciopelo.

Te amo orgullosa, siempre has sido y serás parte de mí.

¡Ven a sentirme bajo los rayos del sol!

¡Sabrás que soy alma de tu alma,

cuerpo de tu cuerpo,

la seda que te arrulló!

Baja y sabrás en un beso que soy

simplemente,

Tu flor.

 

 

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