Memoria de lo que duele, Mario César Lamique

Christo Dagorov

Christo Dagorov

1- Hoy abrí un cajón y comenzaron a saltar por el aire, imposible ocultarlos, taparlos o hacerlos desaparecer.

2- Tengo todavía muy presente el día en que mi mamá me encontró uno debajo de la cama no es mío, es de un amigo, fue lo único que le pude decir, me lo dio para que se lo cuidara.

3- Ya hace un año que me despidieron de mi trabajo, el nuevo jefe revisó el Facebook de los empleados y vio que yo mostré uno, y para colmo de males, le puse Me Gusta a mi propio dolor.

4- Cuando me levanto a la madrugada al baño los voy pisando, lo bueno es que a ellos no le duele, lo más complejo de la situación es que aumentan y a mí sí me duele.

5- Mi insulso intento de homicidio fue tratar de matarlos con la indiferencia, pero aunque me duela decirlo, eso tampoco funcionó.

6- Hoy comencé con la limpieza y tuve que deshacerme de varios de ellos porque ya estaban amarillos, viejos, gastados y algunos ni siquiera eran míos.

7- Luego de la limpieza me di cuenta de que no eran tantos al final, me di cuenta de que no son lo único que tengo…

8- Ayer por la madrugada, a “medio despertar” fui al baño con sumo cuidado tratando de no pisar a tantos que quedaron desparramados por el piso “a guardar… a guardar… cada cosa en su lugar”, me vino a la memoria esa canción del jardín, es que me agarra el sueño y nunca los ordeno antes de acostarme, siempre he sido bastante desprolijo con las cosas; los libros, la ropa , los sentimientos en general y los miedos en particular.

9- Anoche esquivé casi todos, ya casi casi llegando a la puerta del baño, cuando pensé que ya los había dejado a todos atrás, pise un dolor, que desde ya no se quejó, claro está el que emitió un quejido leve casi imperceptible, aun en el silencio de la madrugada, fui yo.