Con rabia en el corazón, Ana Greki

Ya no sé amar más que con rabia en el corazón

es mi manera de prodigar amor

es mi manera de vencer los dolores

es mi manera de hacer arder las cenizas

a golpes de corazón a fuerza de rabia

la única manera leal que me cuida

una ruta reflejada al borde del naufragio

con su peso de oro de alegría y de angustia

estos labios de tu boca mi doble riqueza.

Sin recursos a flor de piel al abordaje

mi ciencia se desenrolla como cordajes

apropiados en donde el acero quema estas medusas

secretas que dragué de lo más hondo en alta mar

allí en donde el cielo agudo corta a navaja la tierra

allí en donde los hombres ya no necesitan de excusa

Para reírse bajo un cielo torturador.

Me dijeron palabras como para meterme bajo tierra

pero no callaré nada porque hay algo que hacer mejor

que cerrar los ojos cuando se abre el vientre.

Ya no sé amar más que con rabia en el corazón.

Con rabia en el cuerpo amar como si se peleara.

Soy despiadada como un cerebro nuevo

que sabe satisfacerse de sus certidumbres

En la mano que estrecho sólo veo la mano

cuyo puño no vale más caro que la mía.

Es bastante para que tenga gratitud.

Con qué derecho exigir por ejemplo jazmín

que sea más que perfume estrella más que flor.

Con qué derecho exigir que el cuerpo que me estrecha

plante en mí su dulzura para siempre para siempre

y que yo fuera querida por ti porque te amaba.

Más a menudo de lo conveniente puesto que soy joven

echo el ancla en mi memoria y tengo miedo

cuando la sombra de mis amigos me desciende al corazón.

Cuando de mis amigos ausentes veo el rostro

que se abre en el lugar de mis ojos –soy joven

lo que no es una excusa sino un deber

exigente un deber desgarrador hasta lo increíble.

Que haga tan fresco esta tarde a orillas de la playa

me hace echar de menos tus hombros hasta lo increíble.

Levantados como una caña en mi lengua los gritos

de mis amigos rompen la quietud dañada

para siempre –en mi lengua y en todos los repliegues

de la noche reluciente- ya no sé amar más

que con esta plaga en el corazón que con esta plaga

en mi memoria recogida como una red

granada desactivada la noche pesada rueda.

Bajo las adelfas allí en donde el mar fermenta

con olores de alquitrán caliente en el oleaje

pienso en los amigos muertos sin ser amados

ellos que fueron juzgados antes de ser oídos

pienso en los amigos que fueron asesinados

a causa del amor que sabían prodigar.

Ya no sé amar más que con rabia en el corazón.

En la sangría de los brazos los pájaros vienen a beber.

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